miércoles, 3 de abril de 2013

Los neonicotinoides también son perjudiciales para las aves

3/4/2013
España


REDACCIÓN
Los insecticidas nenicotinoides no solo son tóxicos para las abejas melíferas, sino también para las aves y hábitats acuáticos, según demuestra un reciente informe científico.
Una razón añadida para la prohibición de esos pesticidas, tal y como Ecologistas en Acción y otras organizaciones han pedido al Gobierno español y las instituciones comunitarias.
Durante el primer trimestre de 2013, la Comisión Europea debatió la retirada de los neonicotinoides. Si bien una mayoría de países miembros votaron a favor, no fue suficiente. Resulta preocupante que estos pesticidas sigan aplicándose sobre semillas y cultivos que atraen a las abejas melíferas, una especie silvestre en situación crítica de declive, lo que compromete gravemente la salud de los ecosistemas y la biodiversidad.
A esto se añade el riesgo para las aves y hábitats acuáticos. La organización estadounidense American Bird Conservancy ha hecho público un informe independiente que confirma los efectos letales incluso en bajas concentraciones. "Un solo grano de maíz recubierto con un neonicotinoides puede matar a un pájaro cantor", asegura una de las autoras del estudio.
Los hábitats acuáticos son además muy vulnerables a la contaminación por pesticidas. Los niveles de contaminación con neonicotinoides, tanto en las aguas superficiales y como en las subterráneas de Estados Unidos y otras partes del mundo ya están más allá del umbral de letalidad para muchos invertebrados acuáticos, asegura el informe. Algo que también influye en la pérdida de fuentes de alimentos para las aves.
Las afirmaciones científicas se basan en más de 200 estudios realizados desde la introducción de este tipo de pesticidas, en la década de los noventa, incluidas las investigaciones encargadas por la industria agroquímica.
Las nuevas evidencias refuerzan las demandas de prohibición de agroquímicos tóxicos para el medio ambiente. Es un paso necesario hacia modelos alimentarios que integren y respeten la biodiversidad de los medios agrícolas, importante además para garantizar una agricultura productiva y con menos costes para los agricultores. Ecologistas en Acción considera urgente apostar decididamente por políticas agrícolas para las personas y la naturaleza, y no para los intereses de la industria agroquímica.

martes, 2 de abril de 2013

El retorno del agua a manos públicas

22/03/13 
Tras décadas de privatización fallida, ciudades como París están volviendo a asumir el control público del agua. He aquí una lectura obligada para políticos y activistas que buscan vías concretas para democratizar los servicios de agua.
Ciudades de todo el mundo están experimentando el fracaso de la privatización del agua. Acceso desigual, promesas rotas, obstáculos medioambientales y escandalosos márgenes de ganancias están impulsando a las municipalidades a retomar el control de este servicio esencial.
La “remunicipalización” del agua es una tendencia nueva y apasionante que se explora a lo largo de este libro. Los estudios de caso analizan la transición del abastecimiento privado de agua al público en París, Dar es Salaam, Buenos Aires y Hamilton, y revisan un experimento a nivel nacional en Malasia. La travesía hacia un mejor servicio público de agua ilustra los beneficios y desafíos de la propiedad municipal, y al mismo tiempo destaca el dominio de las instituciones financieras internacionales y el legado del control corporativo.
El libro sitúa estos acontecimientos en el marco de debates más amplios acerca de “las alternativas a la privatización” y extrae lecciones de estas experiencias para acciones futuras a favor de los servicios públicos. Es lectura obligada para políticos y activistas que buscan vías concretas para democratizar los servicios de agua. Ecoportal.net
Para bajar el libro de forma gratuita, dirigirse a:
El retorno del agua a manos públicas (pdf, 1.85MB)
Transnational Institute
Sodepaz
http://sodepaz.org

Unión Europea, política agraria común e inseguridad alimentaria

15/03/13
La Política Agraria Común es una de las políticas europeas en la que los gobiernos han cedido soberanía y han constituido un mercado único desde su creación en 1957. Su lógica es la industrialización de la agricultura para el aumento de la productividad anteponiéndola a cualquier otra razón social, ecológica, territorial, de seguridad alimentaria y de solidaridad.
En lugar de proteger la producción campesina, los mercados locales y la seguridad alimentaria para las consumidoras:
· favorece la producción para la exportación;
· propicia un modelo de agricultura y ganadería industrial y mercantil que, bajo el acicate de la competitividad, obliga a un aumento constante de la productividad y elimina a las explotaciones menos competitivas;
· precariza y proletariza el trabajo en el campo;
· favorece la concentración y verticalización del sector agroalimentario, siendo las multinacionales agroalimentarias las que hacen el negocio;
· utiliza a las agricultoras y ganaderas como meros instrumentos del proceso global de producción y distribución de mercancías alimentarias, espoleando a los consumidores hacia la comida basura.
Los recursos públicos de la PAC, cada vez más recortados, no son para impulsar la seguridad alimentaria y un mundo rural vivo, ni para proteger un modelo de agricultura, ganadería y silvicultura vinculado al territorio. Todo lo contrario, estos recursos se emplean para liberalizar el comercio de mercancías alimentarias y liquidar las pequeñas explotaciones familiares dentro y fuera de la UE.
En estos meses se está preparando una nueva reforma de la PAC, la quinta en su historia. Sin embargo, en lugar de aprovechar la crisis financiera para reformular la política agroalimentaria apostando por la seguridad y la soberanía alimentaria, por educar a niños y niñas en hábitos alimentarios saludables que potencien el consumo de frutas y verduras ecológicas, locales y de temporada y por la transformación de la agricultura industrializada y globalizada en agricultura ecológica, cada país está más preocupado en cómo mantener su asignación de subvenciones a la agricultura y la ganadería.
A su vez, está comenzando a fraguarse un Acuerdo Transatlántico de Libre Comercio entre EEUU y la UE que pretende aprobarse en 2014. Este acuerdo se propone remover los obstáculos comerciales y sanitarios entre ambos mercados para facilitar el flujo de mercancías, entre ellas las agroalimentarias promoviendo la importación de transgénicos, hormonas o sustancias químicas en la alimentación del ganado y el procesado de la carne, todas ellas prohibidas en la Unión Europea. Hace un año EEUU y la Unión Europea firmaron un acuerdo para el libre comercio de alimentos ecológicos.
Científicos independientes de la Universidad de CAEN han denunciado la falta de seguridad para la salud humana de los estudios que presentan las multinacionales para conseguir la aprobación de los transgénicos en Europa. En este contexto, el Acuerdo de Libre Comercio Transatlántico viene a rebajar las medidas de seguridad, en beneficio de las multinacionales biotecnológicas y agroquímicas.
El Area de Agroecología y Consumo Responsable del Movimiento de la Europa del Capital, la Globalización y la Guerra inició su andadura en julio de 2001. En pocos meses, conseguimos desarrollar un área que participó en la Contracumbre de la reunión de Ministros de Agricultura de Murcia (marzo’02), en el Foro social Trasatlántico en Madrid (mayo’02) y en la Contracumbre al Consejo Europeo de Sevilla (junio’02), así como en la convocatoria de huelga general (20J’02) contra el decreto del gobierno del PP reduciendo las prestaciones por desempleo. Los Grupos Autogestionados de Konsumo (GAKs) nos sumábamos a esta Campaña impulsando, desde dentro de los MMSS, un espacio para la soberanía y la seguridad alimentaria, reconociendo a las otras áreas temáticas del movimiento en una relación igualitaria y de apoyo mutuo.
Desde entonces no hemos parado de expresar, como movimiento social de consumidoras responsables, la alarma social y la desconfianza por los escándalos alimentarios y las epidemias producidas por los abusos de las multinacionales y las políticas alimentarias de los gobiernos.
· Elaboramos una crítica al modelo mercantil-industrial globalizado de alimentos y sus formas de distribución y consumo.
· En esta crítica, denunciamos expresamente la Política Agraria Común como motor de un modelo agroalimentario internacional que extiende la agricultura química y transgénica, contamina la naturaleza y elimina agricultoras, siendo responsable del hambre en los países empobrecidos y de la obesidad y otras enfermedades en los países ricos.
· Señalamos la brecha que el mercado abre entre productoras y consumidoras como la principal dificultad para unificar las luchas del campo con las de la ciudad. Cualquier solución que se plantee sólo los problemas de una de las partes, impide abordar el problema de la seguridad y la soberanía alimentaria de toda la población.
Hoy, doce años después, tenemos más razones para cuestionar la Unión Europea, como enemigos de la seguridad alimentaria. Hemos profundizado en la soberanía alimentaria impulsando el consumo responsable agroecológico, sin el que la producción ecológica tiene como único destino la exportación o las grandes superficies. Nuestra conciencia es hoy mayor respecto a los daños de la globalización alimentaria, los transgénicos, las nefastas consecuencias de la PAC y las instituciones internacionales para la globalización alimentaria: Organización Mundial del Comercio (OMC); Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO); Organización Mundial de la Salud (OMS). El azote del hambre en los países empobrecidos está unido al exceso y toxicidad de la comida basura en los países ricos. Por eso es irracional especializarnos en la Soberanía Alimentaria, dejando la Seguridad Alimentaria en manos de los gobiernos globalizadores.
Debemos abordar la inseguridad alimentaria causada por el modelo globalizado de alimentación, uno de cuyos impulsores es la propia UE a la que pertenecemos y que se manifiesta en los países pobres (hambre y desnutrición) pero también en los países ricos (comida basura, malos hábitos alimentarios, obesidad y otras enfermedades alimentarias). En nuestras sociedades “avanzadas” la alimentación industrializada, mercantilizada y repleta de químicos, nos afecta especialmente a las mujeres porque, además de enfermar nuestros cuerpos, también enferma los cuerpos de las personas a quienes cuidamos.
Como mujeres, la defensa de la seguridad alimentaria y el consumo responsable agroecológico nos concierne tanto como la igualdad entre hombres y mujeres. El consumo responsable agroecológico nos exige nuestro compromiso como consumidoras y como madres en nuestra vida privada, pero también como ecologistas y feministas en nuestra vida social. Para tomar la seguridad alimentaria en nuestras manos, debemos empezar por nuestra propia educación alimentaria, continuar con la educación alimentaria en la escuela y seguir con la construcción de mercados locales de alimentos ecológicos en colaboración con las agricultoras. Estas tareas exigen el reparto del trabajo de cuidados entre hombres y mujeres.
Nos sumamos a las movilizaciones de la semana del 11 al 17 de marzo “Por una Europa de las personas contra la Europa de los mercados” y llamamos a la gran manifestación unitaria el sábado 16 de marzo, 18 horas, desde la Pza. de España a Sol. Ecoportal.net
LOS ALIMENTOS NO SON UNA MERCANCÍA Y EL TRABAJO, TAMPOCO.
LA EUROPA DEL EURO NOS TRAE + INSEGURIDAD ALIMENTARIA Y + TRABAJO DE CUIDADOS.
17 DE ABRIL, DÍA DE LAS LUCHAS CAMPESINAS Y LA SOBERANÍA ALIMENTARIA.
TRANSGÉNICOS, NO, NO Y NO. NI PRODUCIDOS, NI CONSUMIDOS NI IMPORTADOS. PROHIBICIÓN TOTAL.
Pilar Galindo. GAKs y La Garbancita Ecológica
http://www.lagarbancitaecologica.org

Derechos de otras especies (no humanas)

26/03/13 
El racismo es violentar o creer que otra persona es inferior únicamente por ser de una raza distinta. El machismo, así como el feminismo es violentar a otra persona únicamente por ser de un género distinto y el especismo -concepto que concierne a este artículo- es agredir o violentar los derechos de otro ser vivo únicamente por ser de otra especie.
En Costa Rica se debate hoy en día sobre el maltrato animal, se propone “cárcel para todo aquél que maltrate, torture o mate a algún animal”. Ante esto hago dos observaciones:
Como primer punto opino que en buena hora, debates como este (presentes desde la antigüedad) llegan a nuestro país. Por lo menos ahora los animales logran tener un espacio en el debate académico, político y económico para el establecimiento o no de políticas públicas y legislación nacional. Dos países han ido más allá y declaran en sus Constituciones un capítulo sobre los “Derechos de la Madre Naturaleza” (Ecuador y Bolivia).
Segundo, creo que como lo abordan los principales medios de comunicación, los activistas en contra y a favor de esta reforma de ley son aún muy reducidos. La cuestión sobre la relación entre humanos y no humanos es mucho más amplia, histórica y compleja.
A nivel científico, está comprobado que el único órgano que puede diferenciar entre el placer y el dolor, es el cerebro. Por ende, el cerebro es un órgano interpretativo todo aquél ser vivo que tenga cerebro puede diferenciar entre el dolor y el placer. Tanto los perros, los gatos, los tiburones, los gallos, el pez, los humanos y demás animales sentimos estas dos condiciones o estados. El golpe que siente una vaca o un pez es probablemente el mismo sentimiento de dolor que siente un humano, el que no puedan hablar, gritar o defenderse no cambia absolutamente nada.
Sin embargo si nos remontamos a las raíces de las creencias humanas es necesario señalar que la tradición judeo-cristiana que es la que influye en la gran mayoría de los países latinoamericanos cita su génesis lo siguiente “a la naturaleza hay que someterla, hay que dominarla” y apunta además que los “animales deben estar al servicio del hombre”.
Entonces, cabe relacionar que desde que nos inmiscuimos ante aquél paradigma, la violencia hacia los otros seres vivos no humanos está presente en todo nuestro accionar:
Comenzando por nuestro lenguaje, cuando otorgamos caracterizaciones a un animal para posteriormente personificarlo con un humano, por ejemplo para decir que una persona es tonta o bruta decimos en Costa Rica “qué caballo” ; para caracterizar a alguien como asqueroso, cochino, poco aseado decimos “que cerdo” , también se dan connotaciones positivas, alguien inteligente y astuto es “gato”.
Por otro lado está la violencia hacia los otros seres vivos que indirectamente realizamos cuando nos alimentamos: cuando vemos un pedazo de carne probablemente pocos se cuestionen sobre la cadena y todo lo que pasó ese trozo antes de llegar al plato. En éste punto existe mucho debate, especialmente de los movimientos veganos que tiene como frase de lucha, la famosa cita de Paul Mc Cartney “si los mataderos (camales) tuvieran paredes de cristal, todos seríamos vegetarianos”.
También, usamos a los animales para divertirnos (toros, peleas de gallos, de perros) y para vestirnos (cuero, pieles, plumas). Sin duda alguna somos fieles seguidores de lo que dictó el libro sagrado, y sea por ignorancia, temas culturales, económicos, sociales y hasta de sensibilidad debemos aceptar que nuestro grado de violencia hacia las otras especies es alto y nuestros patrones culturales lo vuelven invisible, lo naturalizan, tanto así que vemos como algo normal que cada día una especie distinta a nosotros muera de manera violenta para alimentarnos.
Desde lo legislativo se han hecho múltiples esfuerzos a nivel latinoamericano, cuando en Ecuador y Bolivia se declaró un capítulo constitucional sobre “Los Derechos de la Madre Naturaleza” muchos activistas en pro de la defensa ambiental y animal gritaron gloria; sin embargo en ambos países sigue existiendo maltrato animal, el romanticismo de estas constituciones para la reducción del especismo es clara y hasta poética, pero queda mucho trabajo por hacer para aterrizar y materializar la letra a las acciones, a la práctica cotidiana y la toma de conciencia de cada ecuatoriano, ecuatoriana, boliviana y boliviano.
Ahora bien, la legislación es un instrumento, pero para estos temas que tienen sus raíces en la religión, en la cultura en una forma ancestral de ver el mundo y de sentirnos los humanos como “capos y señores” del Planeta, es necesario una revolución cognoscitiva, una evolución en el pensamiento y en la relación del “yo” con el “otro”, con mi “entorno” y con todos los demás seres vivos.
El punto de llegada del presente artículo es que para entrar a estos debates hay que entrar con seriedad, abordando el tema desde su complejidad y no limitarse a que el maltrato animal debe ser o no castigado con cárcel, ciertamente es un buen inicio pero aquellos que protegemos a los animales debemos observar también nuestra vestimenta y nuestra alimentación.
Ojalá que se le dé continuidad a este debate y que más allá de una legislación (que no siempre se cumplen en Costa Rica, dicho sea de paso) se fortalezca la sociedad con un des-aprender y con una evolución hacia un mundo sin especismo, cada día las crisis ambientales nos demuestran con más claridad de que todo comienza con una acción individual y que las crisis más allá de la economía es una crisis de racionalidad de la manera de ver, de percibir al mundo y de usar los recursos naturales.Ecoportal.net

lunes, 1 de abril de 2013

Obama aprueba una ley que pone a Monsanto por encima de la seguridad de los ciudadanos

el 29 marzo, 2013 
obama_monsanto
Barack Obama ha firmado esta semana la ley financiera de plazo limitado H.R.933, una parte de la cual, conocida como Seguridad Agraria, protege a compañías de semillas transgénicas como Monsanto ante litigios suscitados por la venta de sus productos.
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La ley ha sido promovida por el senador republicano de Missouri, Roy Blunt, que, según el diario ‘New York Daily News’, colaboró con Monsanto para elaborar el texto de la ley. El mismo senador esgrime que el texto forma parte de la ley HR 933 y que es una medida legislativa de plazo restringido (hasta septiembre de 2013).
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Según los datos del Centro para la Política Responsable (The Center for Responsive Politics), el senador Blunt recibió 64.250 dólares de apoyo desde 2008 hasta 2012. El sitio web Money Monocle considera a Blunt como el principal político republicano receptor de financiación de Monsanto en los últimos tiempos.
La parte de la ley aprobada, conocida como ley de Seguridad Agraria (Farmer Assurance Provision) -que sus oponentes denominan nombran Monsanto Protection Act por considerar que está diseñada indirectamente por la compañía Monsanto-, niega autoridad a las cortes federales para cesar inmediatamente la plantación y venta de cosechas transgénicas al margen de que representen un riesgo para la salud de los consumidores.Antes de ser firmada, el Departamento Estadounidense de Agricultura (USDA) debía aprobar toda siembra y venta de semillas transgénicas. Los cambios en el marco legal permiten ahora a las compañías como Monsanto sembrar sus semillas modificadas sin el visto bueno de la USDA. RT.

Diferencias nutricionales entre alimentos ecológicos y convencionales

el 31 marzo, 2013 
alimentos-ecologicos-convencionales
La información acerca de la diferencia de calidad entre los productos ecológicos y los de cultivo convencional es confusa muchas veces y esta confusión está creada desde los intereses económicos de las empresas directamente implicadas en la producción de químicos agroalimentarios como abonos, pesticidas, herbicidas, antibióticos y hormonas.
La diferencia en la composición química de un alimento según el modo de cultivo la podemos ver en los ejemplos siguientes:
alubias
calcio
magnesio
hierro
cultivo ecológico
40,5
60
227
cultivo convencional
15,5
14,8
10
tomates
calcio
magnesio
hierro
cultivo ecológico
23
59,2
1938
cultivo convencional
4,5
4,5
1
lechugas
calcio
magnesio
hierro
cultivo ecológico
71
49,3
516
cultivo convencional
16
13,1
9
Valor nutricional de los alimentos ecológicos meq./100 gr.

Es evidente que las diferencias son notables y hay numerosos estudios que muestran  que los alimentos ecológicos son más saludables, como el estudio de  Nueva Zelanda de 1940 que demuestra que después de dos años de alimentación ecológica en el comedor escolar se observó mejor salud dental, mayor resistencia a las fracturas óseas y menor incidencia de resfriados entre los escolares.
En 1.999 la Sociedad Española de Neurología afirmó que los pesticidas de uso habitual tienen efectos semejantes a las armas químicas y contribuyen al creciente incremento de las enfermedades degenerativas del sistema nervioso. La organización The Nutritional Cáncer Therapy Trust en 2.001 dice que la terapia nutricional del cáncer solo es posible con alimentos ecológicos ya que uno de sus objetivos es evitar contaminantes y toxinas.
Consumir alimentos ecológicos tiene unas repercusiones muy importantes no tanto a nivel personal en lo que se  refiere a la salud individual, sino a nivel social-ecológico en lo que respecta a la salud del planeta.
Los pesticidas modernos utilizados para combatir las plagas, actúan destruyendo enzimas indispensables para la respiración celular a nivel de las mitocondrias. Asimismo pasan de un ser vivo a otro según la cadena alimentaria y permanecen en el suelo más de 15 años. Es decir, el envenenamiento persiste desde la alfalfa que comen unas gallinas a los huevos que ponen, a la tortilla que cena una madre que amamanta, a la leche materna y consecuentemente al bebé.
Según el efecto de concentración  que se produce en la pirámide alimentaria más del 90% de todos los residuos químicos tóxicos que se encuentran en los alimentos están en los de origen animal. Debemos pensar si comer carne, huevos y productos lácteos procedentes de la ganadería convencional, a la luz de esta información, es tóxico. De hecho podríamos hablar de dieta ecológica la que  estaría compuesta de alimentos de producción ecológica y exenta de carne.
Si nos atenemos a la contribución que la producción industrial de carne para consumo humano tiene en la elevación de la tasa de CO2 atmosférico, nos sorprende que es una industria más contaminante que la mayoría. El uso de combustibles fósiles desde la tala indiscriminada de árboles para producir grandes extensiones de monocultivos con una agricultura mecanizada, la producción de granjas, el transporte, procesamiento y conservación de la carne… no tiene precedentes. La forma de comer convencional donde el alimento animal es de consumo diario y en una proporción que muchas veces es más del 50% del volumen total ingerido es absolutamente antiecológica como veremos a continuación.
La cantidad de CO2 que se vierte a la atmósfera en la actualidad es impresionante como decíamos antes, este hecho produce un aumento de la temperatura global del planeta con unas sequías prolongadas y las consiguientes inundaciones que tienen lugar como consecuencia  de ese cambio climático. El casquete polar ártico se ha reducido en más de un 30% a causa del efecto invernadero. A todo este desastre contribuye una deforestación de casi media hectárea por segundo para hacer monocultivos de soja y otras forrajeras destinadas a la alimentación del ganado.
Es el momento de reflexionar por tanto, acerca de lo que comemos tanto para preservar la salud ambiental como la personal.
Por ello, si queremos dar un paso más y analizar si la dieta previene solamente o es capaz de curar las enfermedades, debemos valorar otros aspectos además de si los alimentos son ecológicos. Es decir si solamente cambiamos la calidad del vino común  a vino ecológico, la calidad de la charcutería a jamón ecológico… estamos dando un paso importante en cuanto a mayor riqueza en nutrientes y de polifenoles y otras sustancias bioactivas y menor contenido en pesticidas, pero no estamos teniendo en cuenta los otros aspectos que configurarían a los alimentos como poderosas medicinas.

España rebosa transgénicos pero se esconde su ubicación y los experimentos al aire libre

el 26 marzo, 2013 e

Según la cantidad de experimentos y la extensión de los predios plantados, España acoge 42 por ciento de los ensayos experimentales de cultivos modificados al aire libre de la UE, indican datos del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea.
Se está realizando un experimento a gran escala sin conocer sus consecuencias en la salud, el entorno y el futuro de la agricultura“, dijo a Tierramérica la ecologista Liliane Spendeler, directora de Amigos de la Tierra España.
Esta organización ecologista promueve la campaña “Únicos en Europa: La teletienda de los transgénicos” para informar a la sociedad sobre estos cultivos.
Los organismos genéticamente modificados son aquellos a los que se han incorporado en laboratorio genes de otras especies, vegetales o animales, para producir características deseadas, como resistencia a plagas o a climas adversos.
No hay estudios concluyentes sobre la inocuidad de estos transgénicos para la salud humana y el ambiente. Por eso la Organización Mundial de la Salud recomienda estudiar cada caso en forma individual.
En 2012, España contaba con una superficie de algo más de 116.3000 hectáreas de maíz transgénico MON 810, de la corporación biotecnológica transnacional Monsanto, 20 por ciento más que en 2011, según el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, con base en datos de venta de semillas.
Ecologistas critican que esos datos sean estimaciones imprecisas y que no exista un registro público sobre la ubicación de los terrenos sembrados de transgénicos.
Cuando cultivos ecológicos u orgánicos certificados se “contaminan” con variedades transgénicas, los agricultores pierden esa certificación y no pueden demandar al dueño de las siembras modificadas porque no existe el registro, ni reclamar indemnización por daños, pues no está prevista en las legislaciones española y europea, lamentó Spendeler.
En España, como en toda la UE, solo se permite cultivar maíz transgénico. La soja y el algodón modificados se importan de Argentina, Brasil, Canadá y Estados Unidos.
Los alimentos transgénicos producidos en países en desarrollo llenan los estómagos de vacas y cerdos de los países industrializados“, dijo a el responsable de la campaña sobre este tema en Greenpeace España, Luís Ferreirim.
De 1996 a 2011, los cultivos biotecnológicos han contribuido a la seguridad alimentaria, la sostenibilidad y (la respuesta al) cambio climático“, sostiene un informe del 20 de febrero delServicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (ISAAA, por sus siglas en inglés).
Según el ISAAA, el año pasado se plantaron 170,3 millones de hectáreas de vegetales transgénicos en todo el mundo, seis 6 por ciento más que en 2011. Estados Unidos es el mayor productor, seguido de Brasil.
Pese a las mejoras de productividad, eficiencia y reducción del uso de plaguicidas, que defienden los promotores de los transgénicos, un número importante de países europeos los prohíben, valoró Ferreirim.
En Europa hay 11 estados que dicen no a los transgénicos, ocho de ellos en la UE, tras la suma de Polonia en 2013. Y en 2012 solo cultivaron Portugal, España, Rumania, Eslovaquia y la República Checa, apuntó.
Noventa y cinco por ciento de estas siembras de la UE se concentran en España (88 por ciento) y Portugal (siete por ciento).
La mayor parte del maíz modificado se destina a elaborar pienso para animales. “Dado que la pirámide de alimentación se ha invertido y cada vez demandamos más proteína animal, esto llega directamente a nuestros platos“, dijo Ferreirim.
 La legislación europea obliga a indicar en la etiqueta de un alimento si sus ingredientes contienen o han sido elaborados a partir de transgénicos, salvo en los casos en los que esa presencia no supere 0,9 por ciento del ingrediente.
El pienso que se comercializa en España mezcla maíz transgénico y convencional, lo que constituye “un grave atentado al derecho de elección” del ganadero por una ración no modificada para sus animales, dijo Spendeler.
La activista Carmela San Segundo, de Ecologistas en Acción en la sureña ciudad de Málaga, destaca el “gran poder” que ejercen las corporaciones agroquímicas que venden semillas modificadas.
Esta organización no gubernamental consiguió que una docena de pueblos malagueños se declararan Zonas Libres de Transgénicos, figura legal reconocida por la UE.
Hay que trabajar mucho: hablar con asociaciones de vecinos, agricultores y miembros de los ayuntamientos. No es un problema que preocupe, porque la gente lo desconoce bastante“, declaró.
En España, la plantación maíz transgénico se inició en 1998 para hacer frente a la repercusión económica de las plagas, según la cartera de Agricultura. Pero hoy se ignora la incidencia real de la plaga del taladro que afecta al maíz.
 ”¿Se justifica el uso de esta tecnología sin contar con datos concretos sobre las pérdidas causadas por las plagas?”, se preguntó Ferreirim.
Ferreirim explicó que la variedad de maíz transgénico Bt, de la corporación estadounidense Monsanto, evita el empleo de plaguicidas porque produce en sus flores una bacteria tóxica para los insectos.
Pero, aunque no siempre haya amenaza de plagas, este maíz libera constantemente ese gen que, tras la cosecha, queda en el suelo dañando su fertilidad, aseguró.
Se ha comprobado en cultivos transgénicos de varios países que a la larga empiezan a aparecer plagas secundarias, lo que obliga a usar otros pesticidas“, dijo. Además, los experimentos de siembras al aire libre no pasan por ningún control de seguridad, aseveró Ferreirim.
Según una encuesta publicada en 2010 por la UE, 53 por ciento de los españoles rechazaban introducir genes de otras especies en los alimentos, mientras solo 27 por ciento estaban de acuerdo.