martes, 22 de mayo de 2012

Algunas reflexiones sobre salud, agroecología, soberanía alimentaria y socialismo

El tipo de alimentación, especialmente cárnica, que se promociona en muchos países capitalistas, unido a las formas de vida sedentaria, consumista, desestructurada social y familiarmente, etc. que lleva aparejada la ideología del máximo beneficio económico y del adormecimiento social, está llevando a la humanidad a la contradictoria realidad de una hambruna cada vez mayor, por una parte, y de enfermedades cardiovasculares por sobrepeso y obesidad y toxiinfecciones alimentarias emergentes por otra. Y todo ello, en un planeta cada vez más amenazado por la contaminación creciente, el calentamiento global a que está siendo sometido, la pérdida de selvas y suelo como sumideros de carbono, etc.
Cuando se ha cumplido un año del primer caso de infección por Escherichia coli O104:H4 del mortífero brote ocurrido en Alemania (46 defunciones en Europa) (1), aparece en la República bolivariana de Venezuela una noticia con la que aparentemente no tiene ninguna relación: la empresa socialista ganadera agroecológica “Marisela” (Estado de Apure) se afianza y ya ha producido más de tres millones de toneladas de carne para el pueblo venezolano (2).
Por un lado asistimos a la preocupante proliferación de brotes epidémicos por diversas bacterias (E. coli, Salmonella spp., Listeria monocytogenes, Campylobacter, etc.) cada vez más resistentes a los antibióticos, o con formas recombinadas como la última de Alemania (cepa con características recombinadas de la E. coli enteroagregativa y la E. coli enterohemorrágica), que se producen en muchos países capitalistas, y que se asocia a la predominancia de la ganadería intensiva alimentada con granos en los contaminantes e insalubres establecimientos denominados “feedlots”. El tipo de alimentación, especialmente cárnica, que se promociona en dichos países, unido a las formas de vida sedentaria, consumista, desestructurada social y familiarmente, etc. que lleva aparejada la ideología del máximo beneficio económico y del adormecimiento social, está llevando a la humanidad a la contradictoria realidad de una hambruna cada vez mayor, por una parte, y de enfermedades cardiovasculares por sobrepeso y obesidad y toxiinfecciones alimentarias emergentes por otra (3). Y todo ello, en un planeta cada vez más amenazado por la contaminación creciente, el calentamiento global a que está siendo sometido, la pérdida de selvas y suelo como sumideros de carbono, etc.
Las grandes corporaciones agropecuarias no sólo constituyen un inmenso almacén de microorganismos patógenos que se recombinan genéticamente de forma peligrosa y con consecuencias insospechadas, y que provocan resistencias a antibióticos de forma alarmante, como ya lo denunciaba la propia OMS en el 2004 (4). También originan un proceso de concentración y privatización de empresas, tierras y aguas que está arruinando a cada vez más pequeños agricultores y ganaderos, privándolos de sus medios de subsistencia y lanzándolos a la miseria.
Unido a esta realidad asistimos a un proceso de latrocinio a manos de las multinacionales energéticas, farmacéuticas, alimentarias, agropecuarias, etc., muchas de ellas asociadas entre sí, que, revestido a veces de ayudas al desarrollo (capitalista, claro) y “humanitarias”, amenazan con despojar a los pueblos de su saber natural milenario, su cultura y su capacidad de decisión sobre sus hábitos alimentarios entre otros. El proceso de acumulación capitalista a escala global lleva implícito la reducción (cuando no la destrucción) de la soberanía de los pueblos, y especialmente en lo que estamos tratando, de la soberanía alimentaria.
La Soberanía Alimentaria (concepto propuesto por Vía Campesina en el Foro paralelo a la Cumbre Mundial de la Alimentación de Roma en 1996) apuesta por la relocalización de los sistemas agroalimentarios y por modelos de producción campesinos, pero también incrementaría la seguridad alimentaria desde la perspectiva del riesgo toxiinfeccioso. Por un lado, los alimentos serían adecuados al contexto cultural, pero por otro lado, la agricultura y ganadería campesina, desde el enfoque de la agroecología, favorecería la producción de alimentos sin tóxicos, disminuyendo el riesgo de consumir alimentos contaminados a nivel de granja, y socialmente justos. Así mismo, el acortamiento de la cadena alimentaria y la reducción del número de intermediarios y transformaciones sufridas por los alimentos disminuyen los puntos críticos en los que los alimentos pudieran ser contaminados.
Lo ocurrido en el brote epidémico de E. coli en Alemania hace un año, donde las cadenas globalizadas de comercialización de semillas y productos provocaron que se tardaran varias semanas meses en conseguir la trazabilidad para determinar el origen de las potenciales fuentes de contaminación y reducir las consecuencias de esa crisis alimentaria, sería impensable si la sociedad se basara en el principio de la soberanía alimentaria, donde una cadena corta de comercialización permitiría saber de inmediato el origen de los productos consumidos (5).
Se conoce desde hace años que la carne del ganado vacuno que se alimenta con pastos naturales presenta una serie de ventajas nutricionales respecto al alimentado con granos como maíz, sorgo, cebada, etc. No sólo tiene menos grasas total y saturadas, y presenta mayores cantidades de antioxidantes como la vitamina E y los beta-carotenos, de ácido clavulánico conjugado (protector de algunos tumores) o de grasas omega-3, entre otros (6, 7, 8). Es que además de esta razón incontestable para la salud humana, cada vez hay más evidencias de que la alimentación con pastos reduce la contaminación por E. coli en las carnes de vacuno y en las heces de estos rumiantes que contaminan enormemente los ríos y acuíferos de los establecimientos de cría intensiva.
El sistema de alimentación basado en granos genera un alto nivel de acidez en el colon de los animales, obligando a la E. coli a mutar para adaptarse a esa acidez y por tanto hacerse resistente a la acidez del aparato digestivo de los seres humanos, provocando una enfermedad más virulenta (9). Esto es lo que pasó con la cepa O157:H7, que apareció en los EEUU en 1982 en brotes epidémicos asociados al consumo de hamburguesas. Un equipo de la Universidad de Cornell comprobó que frente a las más de 6 millones de bacterias que encontraron en las heces de ganado vacuno alimentado con granos, sólo hallaron 20.000 en las alimentadas con pastos, y en el estómago de los humanos, la supervivencia de E. coli procedente de los primeros era de una proporción de 250.000 a 100 (10).
Por tanto, si hay evidencia científica sobre los problemas nutricionales y sanitarios de la carne procedente de la ganadería intensiva, además de lo tantas veces denunciado sobre las hormonas del crecimiento recombinantes que se le inyectan o los antibióticos terapéuticos y preventivos debido a las enfermedades provocadas por la hiperacidez digestiva, el hacinamiento y el estrés del ganado, ¿cómo sigue creciendo este tipo de complejos industriales ganaderos basado en este tipo de alimentación y crianza?
Pero la solución tampoco es hacer grandes fincas de ganado con producción extensiva para que coman pastos y conseguir carnes ecológicas y más sanas. El planeta no podría soportar esa presión que supone una ganadería al ritmo de crecimiento que le imprime el capitalismo. Hasta las Naciones Unidas han realizado un dramático llamamiento a los países capitalistas industrializados para que su ganadería aproveche únicamente recursos naturales, pastizales y hojas de árboles y arbustos, sin competir con la tierra necesaria para el cultivo de cereales y el agua imprescindibles para la alimentación humana: no puede ser que el 8% del consumo mundial de agua se destine a la ganadería, y de ella un 70% se destine para el regadío de pastos y forrajes (11). Es fundamental, además, la reducción del impacto sobre el clima de la actividad ganadera que promueve el sistema, ya que es responsable del 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero, porcentaje mayor que el correspondiente a los me dios de transporte (11). También se advierte de que el sector ganadero emite el 37% del metano antropógeno, el cual proviene en su mayor parte del proceso de fermentación ocurrido en la digestión intestinal de los rumiantes y tiene un potencial de calentamiento global 23 veces mayor que el del CO2, y el 65% del óxido nitroso antropógeno (potente gas de efecto invernadero), en su mayor parte proveniente del estiércol. Aunque también, en el tema de la industria ganadera a gran escala que estamos tratando, cuando los bosques tropicales se talan y son transformados en pastizales, las emisiones de óxido nitroso aumentan el triple (12).
Pero no sólo la contaminación y el clima son peligros reales de una producción ganadera buscando sólo el beneficio de las multinacionales pecuarias. El 30 por ciento de la superficie terrestre que ocupa hoy en día la ganadería estuvo antes habitada por fauna silvestre, por lo que se sostiene que el sector pecuario podría ser el primer responsable de la pérdida de biodiversidad dado que es la primera causa de deforestación y tiene una alta participación en la degradación del suelo, la contaminación, etc. Un análisis de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la prestigiosa Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) muestra que la mayoría de las especies amenazadas en el mundo se ven sometidas a pérdidas de hábitats debido a la actividad ganadera (12).
Aquí, en el estado español, los capitalistas no atienden a estos razonamientos y continúan el proceso de industrialización y concentración de empresas, con el consiguiente desmantelamiento de las pequeñas instalaciones ganaderas. Así ha ocurrido con la reciente formación de una de las mayores corporaciones europeas, “Campofrío Food Group” que controla empresas españolas como Navidul, Revilla u Oscar Mayer, además de otras empresas portuguesas, belgas, francesas, rumanas, etc. del sector. Además, la ganadería industrial intensiva española, que tiene a Cataluña como referente al convertirse en el principal productor de carne porcina del estado, es el principal devorador de cereales y el principal motor de importación de los mismos para la fabricación de piensos, siendo un sector succionador clave de la soja que se produce en Argentina y Brasil en preocupantes condiciones de monocultivo. Si a esto le unimos la total dependencia exterior de producción española de carne, leche y huevos industriales, tenemos que ser conscientes de con este estado de cosas no sólo disminuye nuestra soberanía alimentaria sino que contribuimos a destruir la de otras regiones del mundo más desfavorecidas.
Y por supuesto, no queremos añadir a esta situación el papel de la proliferación de los cultivos transgénicos (OGM) en el estado español y en el mundo, para la fabricación de piensos como es el caso del maíz, pues nos extenderíamos mucho y creemos que ya ha quedado claro en otros estudios (3), aunque ambas problemáticas están íntimamente relacionadas y este hecho no hay que perderlo de vista.
Los pueblos deben recuperar su soberanía alimentaria. Deben volver a tener la capacidad de decidir qué, cuánto y dónde se produce, y cómo se produce, y qué tipo de alimentación está en consonancia con el equilibrio de la naturaleza, así como con sus intereses sociales, culturales, comunitarios y ecológicos que le proporcione la verdadera salud entendida como bienestar personal y social en interacción con el mundo que le rodea.
Como siempre ha ocurrido, el capitalismo no retrocede ante los reveses que le pueden suponer las crisis sanitarias animales y humanas o las campañas de desprestigio de grupos de consumidores que cuestionan su política agropecuaria. Al contrario, se adapta a las nuevas condiciones y trata de atraerse a los nuevos consumidores. El capitalismo se hace “ecológico” para continuar con sus ganancias y su explotación de la población trabajadora y la esquilmación de los recursos naturales del planeta. Que las vacas tienen mala prensa, porque están locas o provocan epidemias de infecciones por E. coli, pues se crían cerdos y pollos. Que aparecen epidemias de gripe aviar o gripe porcina, pues se decide cerrar fronteras según las procedencias de esos productos, o se aprovecha para incrementar los precios de ganado alternativo, o se vuelve a criar ganado vacuno pero ahora ecológicamente y en grandes extensiones de pastizales aunque sea talando selvas, o se favorecen las granjas aviares de color “verde” con pollos menos hacinados y con alimentación a base de piensos hecho con soja cultivada en Argentina como monocultivo después de despojar de sus tierras a los campesinos pobres. El círculo se ha cerrado.
Por eso, la soberanía alimentaria que está presente en las reivindicaciones de los movimientos campesinos y ecologistas del mundo entero, únicamente tiene verdadero sentido si va unida a la soberanía social y económica. Los pueblos serán dueños de su destino si consiguen ser libres y soberanos de su presente en todos los ámbitos: social, cultural, alimentario, etc. Y para eso deben tener el poder de decidir y actuar, y deben tener la tierra y el agua de la naturaleza que habitan. Decir “soberanía alimentaria” es decir “tierra y libertad”, y en la mayor parte del mundo, y en nuestra Andalucía también, eso quiere decir “revolución agraria” y “revolución socialista”; quiere decir poder socialista para planificar la producción y el consumo de alimentos, del tratamiento de las semillas y la gestión del agua con el único fin de proporcionar una vida digna y saludable a los seres humanos en un planeta vivo y diverso.
Así lo entienden ahora los cubanos, con el desarrollo de la finca ganadera en la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC), después de salir de los errores que les llevaron en los años 60 y 70 del pasado siglo a hacer depender su agricultura y ganadería de las grandes importaciones de piensos y productos agrotóxicos procedentes de la antigua URSS, cuando los soviéticos y sus aliados no entendían otra cosa que el crecimiento desorbitado y antinatural como forma de combatir al capitalismo, aun a costa de cometer las mismas aberraciones que ellos en el plano alimentario, agropecuario y ecológico. Ahora, mediante las UBPC están desarrollando modelos agroecológicos y están volviendo a la autosuficiencia y sostenibilidad, logrando una transformación favorable en las superficies destinadas a pastoreo, cultivos forrajeros y agroforestales, así como un aumento de la biodiversidad y la integración de la ganadería–agricultura (13).
Esto está en consonancia con la defensa de la llamada «finca campesina» como unidad de producción y consumo que se ha desarrollado en muchas zonas de América Latina de forma histórica y que se está poniendo como ejemplo del importante papel que el componente pecuario (rumiantes y no rumiantes) desempeña cuando estos se integran a sistemas diversificados, como son las unidades familiares o cooperativas de producción agropecuaria donde se manifiestan múltiples interacciones entre sus componentes biofísicos y socioeconómicos. El forraje, el grano y los residuos de cosecha se destinan para alimentación del componente animal (equinos, ovinos, caprinos, cerdos, aves y conejos) e, inversamente, los servicios y desechos animales son empleados en actividades agrícolas y forestales (el abono y la fuerza de tracción animal). A su vez, los animales adquieren múltiples finalidades, sea que se destinen al consumo de la colectividad o al mercado, bien como fuente de proteína animal o como abrigo en forma de lana y cuero (14).
Pero especialmente lo están entendiendo los venezolanos en su experiencia de construir una sociedad socialista en el continente americano. Y en esto el “Hato Marisela” (“hato” o hacienda ganadera, en países como Venezuela, Colombia, Honduras, etc.) es un ejemplo que debemos analizar para proporcionar una alternativa a nuestros jornaleros y pequeños agricultores y ganaderos que luchan por la, a menudo, descarnada y etérea soberanía alimentaria.
En Marisela (que suena parecido a Marinaleda, ejemplo andaluz de autogestión popular) la soberanía alimentaria la entendieron ocupando, produciendo y distribuyendo las tierras ociosas en poder de los antiguos terratenientes de la hacienda El Frío (fronteriza con Colombia). Con ello rompieron los esquemas latifundistas para incluir al pueblo trabajador, campesinas y campesinos, en la participación popular como protagonista de su propio poder de elegir el modelo de producción adecuado a fin de tener tierras y personas libres. La entendieron construyendo una empresa socialista de más de 63.000 hectáreas dedicada al manejo integrado de rebaños y cultivos (incluyendo lagunas agroecológicas de piscicultura) con el fin de crear una nueva visión integral de los modos de producción con principios agroecológicos y sostenibles. Marisela, a través de los Consejos Comunales, la entienden como una manera, históricamente determinada, de impulsar formas de autogobierno y autodefensa popular entre las trabajadoras, los trabajadores y las comunidades orientadas al alcance de la soberanía alimentaria y la defensa integral de la nación bolivariana.
Ahora que el Sindicato Andaluz de Trabajadoras y Trabajadores está impulsando la ocupación y reocupación de la finca de Somonte (Palma del Río, Córdoba), pasa a un primer plano la reivindicación de dar tierra y libertad al pueblo trabajador del campo andaluz, y con ello avanzar en su soberanía alimentaria. Pero en este momento de crisis sistémica del capitalismo no basta con dar sólo “tierra pa’l que la trabaja”, o “SOC Monte pa’l pueblo”, sino también educar y promocionar la forma de gestión y tenencia de esa tierra y la forma en que se producen y se distribuyen los productos del campo. Por eso, las experiencias socialistas actuales de Cuba y Venezuela deben darse a conocer para elevar la conciencia comunal y comunista y avanzar en el proceso de liberación social.
Por supuesto que también hay experiencias tradicionales que se deben reactivar, promover y actualizar como es el caso en nuestra península del pastoreo extensivo de la trashumancia. Como dice J. Garzón de la Asociación Consejo de la Mesta, “Desde hace al menos 7.000 años, los ganaderos ibéricos han sabido adaptarse a las condiciones climáticas de nuestra Península, desplazándose con sus rebaños entre los valles en invierno y las montañas en verano, recorriendo para ello cientos de kilómetros cada primavera y cada otoño. Han contribuido así a la conservación de una red extraordinaria de corredores ecológicos, las vías pecuarias, con más de 125.000 Km de longitud y 400.000 Ha de superficie, manteniendo pastizales naturales con una de las mayores diversidades biológicas conocidas: más de 40 especies diferentes de plantas por cada metro cuadrado de terreno ” (11).
Los movimientos trashumantes del ganado, además de garantizar la conservación y el óptimo aprovechamiento de los pastos y agua disponibles, adaptándose de inmediato a las condiciones climáticas cambiantes, tienen una importantísima función para el transporte y dispersión de semillas a lo largo y ancho del territorio, manteniendo la interrelación entre los ecosistemas y contribuyendo a conservar su diversidad biológica. Se estima que cada rebaño de 1.000 ovejas o 100 vacas trashumantes, dispersa diariamente más de 5 millones de semillas y 3 toneladas de abono en forma de estiércol, a lo largo de cientos de kilómetros de valles, ríos, laderas, montañas y mesetas, durante sus desplazamientos de aproximadamente un mes en primavera y otro en otoño caminando por las cañadas (11).
En nuestra Andalucía y en Extremadura se debe defender la crianza del cerdo ibérico en los pastos de las dehesas centenarias de encinas y alcornoques, cuyo perfecto ecosistema en el que interaccionan y se enriquecen mutuamente la zona arbolada, los prados, los cultivos y el pastoreo ha dado origen a propuestas alternativas a los sistemas agroganaderos intensivos, donde el componente pecuario y el agrícola dejan de estar unidos y los bosques son mirados más como objetos de deseo para conseguir nuevos pastos, antes que como elemento complementario del ecosistema. Ecoverger es un ejemplo de este intento por volver a sistemas agrosilvopastorales adehesados de aprovechamiento mixto (pomaradas, montados, dehesas, olivares…), que fueron emblemáticos paisajes durante varios siglos en otras zonas de Europa como Portugal o Francia y donde la productividad se mide no sólo por la producción ganadera sino también por otros productos como la miel, el corcho, la madera, licores, frutos, etc., y por la armonía saludable que produce la interpenetración del ser humano y la naturaleza (15).
Navas Panadero reconoce que los sistemas silvopastoriles constituyen una alternativa para la sostenibilidad de la producción bovina, en los que se incorpora el árbol como elemento productivo, que hace aportes a la alimentación animal y genera relaciones positivas entre el suelo, las pasturas y los animales, ya que aumenta la fertilidad del suelo a través del reciclaje de nutrientes, mejora el balance hídrico, reduce la evaporación y el estrés calórico en los animales a través de la producción de sombra, etc. (16). Pero deja claro para qué propone esta alternativa, para conseguir acceder sobre todo a clientes ecologistas y consumidores concienciados, “a mercados especiales donde la conservación de los recursos naturales y el bienestar animal y social son pilares fundamentales” (16). Este es el razonamiento de los defensores del capitalismo agroganadero “verde”: aumentar y mejorar la producción para llegar a nuevos mercados. Pero nosotras y las empeñadas en construir sociedades autogestionadas, socialistas y comunistas, no podemos pensar y actuar así.
A nivel individual, si nuestra capacidad adquisitiva nos lo permite, o si hemos decidido vivir en el campo y trabajar de forma respetuosa y sostenible la tierra y sus frutos, podemos comer sano, productos ecológicos agrícolas y cárnicos, fomentando la producción y el comercio local, volver a la austeridad de la relación equilibrada con la naturaleza y combatir el consumismo desenfrenado de nuestro sistema capitalista. Pero eso no basta. Hay que actuar también a nivel social y global si queremos que esa forma de vida llegue hasta nuestra descendencia. Hay que proponer y promover nuevas formas de consumo y producción basados en las pequeñas parcelas de poder popular y autogestionario que podamos conseguir en todas las esferas de la actividad humana. Hay que estudiar, asimilar, y aplicar en la medida de los posible, experiencias agroecológicas del pasado y de otros pueblos y sociedades para ir creando conciencia de esta lacra que nos está dejando como herencia el sistema capitalista. Hasta hoy día, la vida de las personas y la del planeta no habían estado más unidas en su futuro y en su probabilidad de supervivencia. El capitalismo avanzado y decadente, en un paso de tuerca del desarrollo del mundo, ha conseguido más que un curso acelerado de materialismo dialéctico al ayudar a poner en evidencia a muchas personas la rica interrelación del ecosistema global que forman los seres vivos y la naturaleza toda de la que forman parte. Si en el pasado era difícil ser revolucionario y ecologista y no ver esta interrelación, y prueba de ello son los muchos comunistas que en el siglo XX no acertaron a comprender esta realidad, hoy día es más transparente que nunca.
Pero hubo excepciones. Entre otros, el filósofo marxista W. Harich escribía a finales de la década de 1970 (17): “ Luchar en las metrópolis capitalistas contra la destrucción del medio ambiente y el despilfarro de energía y materias primas quiere decir ofrecer, a la marcha hacia el suicidio emprendida por la humanidad, una resistencia tal que gracias a ella sea imposible una recuperación capitalista de la crisis estructural del presente, recuperación que, caso de llevarse a cabo, no haría sino reforzar… el poder de las grandes corporaciones multinacionales a costa de la base natural de la sociedad y en perjuicio de los pueblos subdesarrollados” (pág. 270). Y abogando por una reducción del consumo superfluo en la sociedad socialista alemana de la antigua RDA, y criticando a los fetichistas del crecimiento, escribía: “La circulación individual con automóviles, el uso de la mayor parte de utensilios domésticos consumidores de energía eléctrica, (…) el turismo de masas en aviones, pero también la proporción actual de carne y grasas animales en nuestra alimentación son algunas cosas entre otras muchas que van a tener que desaparecer muy pronto y para siempre de nuestra vida…” (pág. 297). El consumismo alimentario y de todo tipo a que estamos siendo sometidos por el sistema, alimentando increíbles cuotas de individualismo y egoísmo, es algo que hay que combatir desde ya, dentro y fuera de las organizaciones revolucionarias. Hay que conseguir un grado de austeridad en nuestras vidas si queremos construir una sociedad comunista “homeostática”, como dice Harich. Es muy difícil por lo imbuidos que estamos de la ideología burguesa e imperialista, pero participo del optimismo del filósofo alemán cuando expresa su confianza en la capacidad de sacrificio y heroísmo que ha demostrado el pueblo trabajador en numerosas experiencias de combate y resistencia a lo largo de la Historia. No hay otra opción si queremos que nuestro planeta y la vida que queremos para nuestros semejantes, y el resto de seres vivos que la pueblan, tengan un futuro. www.ecoportal.net
Manuel Almisas Albéndiz – Rebelion - http://www.rebelion.org
Referencias:
1.- ECDC (European Centre for Disease Prevention and Control): Shiga toxin-producing E. coli (STEC): Update on outbreak in the EU (27 July 2011, 11:00). Disponible en: http://www.ecdc.europa.eu/....
2. “63 mil hectáreas destinadas a la producción de alimentos. Más de tres millones de toneladas de carne ha producido el Hato Marisela”. 25 de Abril de 2012. Aporrea.org. Comunicación popular para la construcción del socialismo del siglo XXI. En: http://www.aporrea.org/....
3. Cruz Rojo C. Consumo alimentario: causas y consecuencias para la salud. Editorial “El Boletín”. Puerto Real (Cádiz), 2012. Disponible en: http://www.rebelion.org/....
4. Programa conjunto FAO/OMS sobre normas alimentarias. Comité del codex sobre higiene de los alimentos. 2004. Documento de debate sobre el perfil de riesgos para Escherichia coli enterohemorrágica, incluida la identificación de los productos básicos de interés, entre ellos las semillas germinadas y la carne molida de res y puerco. Disponible en: ftp://ftp.fao.org/....
5. Marta G. Rivera. Sin Soberanía Alimentaria no hay seguridad alimentaria. Revista “Soberanía alimentaria, biodiversidad y culturas”, 2011. Disponible en: http://revistasoberaniaalimentaria.wordpress.com/....
6. Rosso O. y García P. Calidad de la carne vacuna. Revista de los CREA, 1998; 215:70-72.
7. Duckett SK, Neel JPS, Fontenot JP and Clapham WM. Effects of winter stocker growth rate and finishing system on: III. Tissue proximate, fatty acid, vitamin, and cholesterol content. J Anim Sci, publicado online el 5 de Junio de 2009. Disponible en: http://jas.fass.org/.....
8. Castañeda Serrano RD. y Peñuela Sierra LM. Ácidos grasos en la carne bovina: Confinamiento VS. Pastoreo. Publicado el 27/08/2010 en: http://www.engormix.com/....
9. Callaway TR , Elder RO, Keen JE, Anderson RC. and Nisbet DJ. Forage feeding to reduce preharvest Escherichia coli populations in cattle, a review. J. Dairy Sci (2003); 86:852–860.
10. Russell, JB., Diez-Gonzalez F, and Jarvis GN. Potential Effect of Cattle Diets on the Transmission of Pathogenic Escherichia Coli to Humans. Microbes Infect 2, no. 1 (2000): 45-53.
11. Garzón J. (Asociación Concejo de la Mesta). La ganadería extensiva como garantía alimentaria y adaptación al cambio climático. Revista “Soberanía alimentaria, biodiversidad y culturas”, 2011. Disponible en: http://revistasoberaniaalimentaria.wordpress.com/....
12. Steinfeld H, Gerber P, Wassenaar T, Castel V, Rosales M, Cees de Haan. La larga sombra del ganado. Problemas ambientales y opciones. Iniciativa para Ganadería, Medio Ambiente y Desarrollo (LEAD)- FAO; Roma, 2009. ISBN 978-92-5-305571-5 Disponible un resumen en: ftp://ftp.fao.org/....
13. García Amarelle FA, Denis Arias E, Trujillo Méndez G, et al. Modelo de una finca ganadera de producción diversificada. Zootecnia Trop 2008; 26(3): 359-61. Disponible en: http://www.sian.inia.gob.ve/....
14. Opciones de ganadería en sistemas de producción campesinos de América Latina. Mora-Delgado J. y Holguín VA. Ganadería en sistemas de producción campesinos, 2002, Vol. 2, 1-7. Disponible en: http://www.fao.org/....
15. Autores varios. "Ecovergers: Disfrútalos". Madrid, 2005. Editado: Fundación Global Nature. Disponible en: http://www.fundacionglobalnature.org/....
16. Navas Panadero A. Sistemas silvopastoriles para el diseño de fincas ganaderas sostenibles. Revista ACOVEZ, 16, 2007. (Asociación Colombiana de Médicos Veterinarios y Zootecnistas). Disponible en: http://www.produccion-animal.com.ar/....
17. Harich W. ¿Comunismo sin crecimiento? Babeuf y el Club de Roma. Editorial Materiales. Barcelona, 1978. Disponible en:

martes, 15 de mayo de 2012

Llamado de La Vía Campesina

El avance del sistema capitalista, que alcanzó dimensiones sin precedentes en las últimas dos décadas, está resultando de la misma forma en una crisis sin precedentes. La crisis financiera, alimentaria, energética y del medio ambiente son facetas de la crisis estructural del capitalismo, que no tiene límites en su búsqueda de más beneficios. Y que, al igual que otras crisis estructurales, golpean a los pueblos del mundo y no a las élites y corporaciones.
En todos los continentes, hemos visto que incluso durante la crisis, el capitalismo no ha reducido su impulso. La compra y el acaparamiento de tierras por empresas extranjeras, el avance de la industria minera, las tecnologías transgénicas, cada vez más presentes en el campo, los agrocombustibles y los pesticidas se comercializan a gran escala. Por último, la crisis del capitalismo no significa que el sistema retroceda. Por el contrario, es precisamente entonces cuando se mueve con más intensidad hacia adelante; las empresas aprovechan la crisis para extender su dominio en los territorios que aún no han conquistado.
La Conferencia de Río +20 es un claro ejemplo. En lugar de reunir a los gobiernos de todo el mundo para encontrar soluciones reales a la crisis ambiental, el evento servirá para consolidar las falsas soluciones y la apropiación de los territorios tradicionales de los pueblos y de las campesinas y campesinos. En la Conferencia de las Naciones Unidas sólo los intereses de las grandes corporaciones tendrán cabida.
Para resistir y desafiar a estos intereses, es esencial que los pueblos del mundo continúen fortaleciendo su organización y luchas, alzar la voz y mostrar que sólo la soberanía popular puede garantizar las soluciones reales.
Por ello, desde La Vía Campesina, hacemos un llamamiento a nuestras organizaciones miembro y aliados para organizar y articular luchas en todo el mundo y durante todo el mes de junio. Dando énfasis al día 5, día Mundial del Medio Ambiente, mostrando nuestra unidad y fuerza, para enviar por adelantado desde todos los rincones del mundo un mensaje contundente a los líderes que estarán en Río +20, del 20 al 22 de junio, en Río de Janeiro, Brasil.
Cada lucha, cada resistencia, cada territorio recuperado por nosotros debe ser la expresión de la unidad global contra el avance del sistema capitalista sobre la naturaleza.
Paralelamente a la conferencia oficial, los pueblos del mundo estaremos reunidos en la Cumbre de los Pueblos, en un proceso de construcción colectiva y de movilización permanente. A lo largo de la semana, entre los días 18 y 22 de junio, también será un periodo de movilización global. Y nuestra tarea no es sólo en Río de Janeiro. Seguimos el camino de las luchas de los países, y especialmente el 20 de junio, cuando oficialmente se inicia la conferencia. Durante este período las luchas en todos los continentes deben hacerse eco en Río de Janeiro y en el mundo.
Invitamos a todas las organizaciones campesinas y sus aliadas y aliados a organizar protestas y acciones en todo el mundo: marchas en la ciudad y en el campo, ruedas de prensa, acciones de Reforma Agraria y tierra, campañas de comunicación, programas de radio, movilizaciones contra las empresas que explotan el medio ambiente, debates en las escuelas y universidades, exhibición de películas temáticas y otras acciones construidas colectivamente en sus países.
En el momento en que el capitalismo quiere globalizar aún más el sistema, dominar nuestros territorios y explotar nuestra fuerza de trabajo, debemos internacionalizar la lucha. Vamos a organizar, preparar nuestras acciones, articular nuestras bases y nuestros aliados en esta gran jornada de lucha contra el capitalismo. La fuerza en nuestro viaje vendrá de nuestra capacidad para organizar y proporcionar la visibilidad nacional e internacional.
Solicitamos que comuniquen las acciones en lvcweb@viacampesina.org
No a las falsas soluciones del capitalismo verde.
Agricultura campesina YA!
Globalicemos la Lucha, Globalicemos la Esperanza. www.ecoportal.net
La Via Campesina

PARA NUESTRAS MASCOTAS

Collar antipulgas
Es muy simple, solo necesitamos:
  • 1 collar de fieltro normal (sin tratar).
  • El aceite de 2 cápsulas de ajo.
  • 1 cucharada de aceite esencial de Poleo.
  • 1 cucharada de aceite esencial de Lavanda.
  • 1 cucharada de aceite esencial de Hierba luisa (Cedrón).
  • 1cucharada de Romero.
  • 2 cucharaditas de alcohol puro.
 Modo de uso
En un bol echamos todos los ingredientes y los mezclamos bien, después empapamos bien el collar en la mezcla. Dejamos secar bien el collar. El efecto antipulgas deberá durarnos un mes aproximadamente.


Además, cuando bañemos a nuestra mascota, le aclaramos con un infusión concentrada de eucalipto, que es antiséptico e insecticida.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Diez motivos para defender la Ley de Costas


En dos décadas, cada día se ha perdido una superficie de nuestra costa similar a ocho campos de fútbol. La Ley de Costas no debe ser reformada, sino aplicarla correctamente ya que:
  • La Ley de Costas garantiza el uso público y libre de la costa. Defender nuestras playas, calas, dunas, acantilados y rías es proteger un bien común.
  • La Ley de Costas debe ser un seguro contra la especulación y contra la corrupción en nuestro litoral.
  • La Ley de Costas salvaguarda el valor económico del litoral. Una costa bien conservada genera beneficios de unos 8.000 millones de euros al año y más puestos de trabajo que una costa degradada.
  • La Ley de Costas asegura el buen estado del litoral. Una costa saludable es la base para la pesca y el marisqueo, ya que es el vivero de especies cruciales para el futuro del sector.
  • La Ley de Costas permite la instalación en nuestras playas de establecimientos, como restaurantes, terrazas, etc, siempre que cumplan la legislación.
  • La Ley de Costas avala nuevos modelos de desarrollo turístico, invirtiendo en reformar las infraestructuras existentes, sin necesidad de construir otras nuevas.
  • La Ley de Costas vela por la seguridad ciudadana, evitando que se edifique en zonas peligrosas por riesgo de inundación o temporales.
  • La Ley de Costas evita que se produzca una amnistía para aquellos que han dañado el litoral.
  • La Ley de Costas está alineada con la Unión Europea, que exige transparencia urbanística y lucha contra la corrupción.
  • La Ley de Costas cuenta con el respaldo de los tribunales españoles, que han fallado en el 95% de los casos a favor del interés general y no de intereses particulares

lunes, 30 de abril de 2012

Un estudio propone el uso de nidos para rapaces para combatir a los topillos

Ciudad Real, 30 abr (EFE).- Un estudio realizado por investigadores del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos de la Universidad de Castilla-La Mancha (IREC) apunta a la instalación de cajas-nido para rapaces como sistema de control biológico de plagas de topillo.
Este sistema ya se utiliza en Castilla y León, donde el Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA) ha instalado estos nidos en zonas de Palencia, Valladolid y Zamora.
El estudio, en el que también han participado la Universidad de Valladolid, el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y la ong GREFA, ha llegado a la conclusión de que esta técnica podría ser la alternativa al uso actual de productos químicos para combatir a estos roedores.
Los investigadores han desarrollado un proyecto experimental para testar la eficacia del control biológico de plagas de topillo que se está desarrollando en Castilla y León.
Esta investigación, cuyos primeros resultados han sido publicados en la revista Pest Management Science, sugiere que la instalación de nidales artificiales para rapaces en ambientes muy deforestados como los medios agrícolas de Castilla y León, concretamente para el cernícalo vulgar y la lechuza común, incrementa notablemente la abundancia de ambas rapaces al facilitar zonas de nidificación y posaderos de caza.
La mayor presencia de estas aves, que tienen como presa principal en este ecosistema al topillo campesino, haría mermar la densidad de dicho roedor en los campos de cultivo cercanos a los nidos instalados.
Además, han indicado que la instalación de cajas-nido sobre postes puede favorecer la presencia de otras rapaces depredadoras de topillo que utilicen los nidos como perchas de caza.
Asimismo, el estudio concluye que la colocación de cajas-nido podría limitar las poblaciones de topillos, bien generando poblaciones no fluctuantes con densidades medias no dañinas para la agricultura, o bien limitando las densidades máximas de este roedor en la fase de crecimiento de la población, lo que podría reducir los daños causados a los cultivos.
En sistemas agrarios de otros países ya se había demostrado que el uso de cajas-nido para fomentar artificialmente la población de depredadores de roedores podía ser una alternativa factible, con similar eficacia pero menor coste económico y ambiental que los rodenticidas.
La plaga de topillos en Castilla y León de 2007 supuso la liberación de toneladas de rodenticidas químicos al medio ambiente, lo que supone un gran riesgo de afección a otras especies por intoxicación.
Desde entonces, han recordado desde el IREC, algunas comarcas de Palencia han utilizado este tipo de productos cada dos años como mecanismo de protección de cultivos frente a daños por topillos, algo que, han dicho, tiene un elevado coste económico y ambiental del control químico, lo que sugiere el desarrollo de nuevas alternativas. EFE

viernes, 27 de abril de 2012

Vuelve a deslizarse una ladera de Yesa

El 25/04/12 11:33, Toma la Tierra (antiguo) escribió:


NOTA DE PRENSA
 
Vuelve a deslizarse una ladera de Yesa
 
Artieda-Jaca 25-04-2012. Este fin de semana, la ladera izquierda del embalse de Yesa ha vuelto a deslizarse, a pesar del bulonado y hormigonado que se había realizado en esa zona hace menos de un año. El movimiento de tierras se ha producido unos 200 metros aguas abajo de la presa, dejando en evidencia las “soluciones” de la CHE. La inestabilidad que puede observarse en las imágenes tomadas por “Río Aragón” no dejan lugar a dudas, y puede concluirse que antes o después todo el hormigón y los bulones colocados en esa zona se vendrán abajo.
 
Es alarmante la incompetencia de este organismo. Después de negar durante años que en las laderas de Yesa hubiera problemas, tuvieron que reconocer las difíciles condiciones de la cerrada de Yesa, tras producirse un tremendo deslizamiento en 2006. Esto es algo que sabía muy bien René Petit, el ingeniero director de la actual presa hace 50 años. Finalmente encargaron un estudio que costó un millón de euros, para concluir que lo mejor era tirar la ladera abajo con un coste de más de ¡80 millones de euros! Por tanto es evidente que el “maquillaje” que han hecho hasta ahora no sirve. Cuando toda una montaña se quiere mover no basta con hacer un lavado de cara. Es del todo indiscutible que toda la ladera se desliza y pretender ignorarlo o evitarlo sólo es propio de la estupidez humana.
 
Este acontecimiento debería ser el último aviso para parar cuanto antes una obra que se está convirtiendo en un despropósito mayúsculo. Desgraciadamente mucho nos tememos que la respuesta de la CHE será más hormigón, más hierro y más dinero de todos. En estos momentos el presupuesto de Yesa ya triplica el inicial (300 millones, PGE2012), así que podemos imaginar que puede llegar a los 400 o 500 millones, no importa, pues Yesa parece ser la única gran aspiración de Aragón para unos gobernantes incapaces de ofrecer soluciones realistas y útiles a las verdaderas necesidades de la sociedad aragonesa.
 
La gestión del proyecto de recrecimiento de Yesa está dejando en evidencia al ingeniero director de obras Sr. Núñez, cuya incompetencia está costándonos decenas de millones de euros a los ciudadanos. Debería ser cesado de forma fulminante y sustituido por alguien que se dedique a intentar paliar los sucesivos desastres producidos por su gestión. Después habría que abandonar definitivamente el proyecto de recrecer Yesa.
 
Desde la Asociación Río Aragón vamos a seguir denunciando, ante la sociedad y ante todas las instancias a las que tengamos acceso, todo lo que rodea a este disparatado proyecto, que además de peligroso y ruinoso es absolutamente innecesario. Seguir enterrando dinero en esa obra es, hoy más que nunca, un auténtico delito.
 
Contactos:
Luis Solana, presidente de “Río Aragón”: 653 666 572.
Miguel Solana, portavoz de “Río Aragón”: 699 408 426.

Una balsa de residuos de la explotación a cielo abierto de Fonfría derrama su contenido sobre el pueblo de Orallo


Una balsa de residuos de la explotación a cielo abierto de Fonfría derrama su contenido sobre el pueblo de Orallo
Como resulta ser curioso en este Valle de Laciana, el silencio mediático de los atentados generados por los cielos abiertos de Vitorino Alonso están a la orden del día. Como somos prudentes y consideramos que los medios de comunicación pueden tardar su tiempo en recibir información, no abrimos boca, pero parece ser que nadie quiere molestar al gran empresario ni publicar sus ilegalidades antes de la visita de Juan Vicente Herrera a la Unon Europea.
El pasado domingo, en la población de Orallo, a pocos quilómetros de Villablino (León), se despertaban con un gran deslizamieno de la ladera frontera con el cielo abierto de Fonfria, explotación a cielo abierto de carbón ilegal gestionada por la empresa de Vitorino Alonso. Una de las balsas de recogidas de aguas del cielo abierto deja de hacer su función de contención de aguas residuales y derrama todo su contenido a la ladera Este de la explotación, sobre el pueblo de Orallo veritendo sus residuos contaminantes a las aguas del río Orallo, después de atravesar diversos prados de ganadería.
Fuimos alertadas el Lunes por algunos vecinos de la zona y nos presentamos en la localizacíon. El resultado, algunas de las fotos que podeis encontrar a continuación y otras que podeis localizar en esta dirección. Un torrente de aguas grises con grandes cantidades de aceite se derramaban por toda la ladera formando un cauce continuo de gran cabal, incluso despues de haber pasado ya más de un día y medio desde su rotura.
En esa zona no se veía ningun tipo de autoridad para paralizar el vertido de las aguas del río Orallo y parece ser que las cosas por aquí suelen ser gestinoadas de esta manera. Una vecina de la zona nos comenta que no han habido denuncias por parte de los responsables municipales del municipio y que parece ser que Seprona tampoco está haciendo su trabajo. El único sonido que podemos escuchar al anochecer es el rugido de unas máquinas en lo alto de la explotación, suponemos, mirando de esconder el daño del vertido.
Este tipo de atentados no nos hacen más que recordar algunas de las situaciones, como el desastre de Aznalcóllar, cuando en 1998 una de las balsas de residuos de una explotación minera contaminó las aguas del parque natural de Doñana dejando grandes consecuencias para la fauna y la flora de la zona.
Desde SOS Laciana denunciamos este acto de manera públcica, no es posible que estos actos de terrorismo ambiental sigan sucediendo en una zona protegida y habitada por muchas especies sensibles a esta contaminación y compartida por otras formas económicas de subsistencia que están siendo afectadas por los intereses de una minoría. Además, no queremos ser complices de este silencio mediatico y denunciamos la manipulación de los medios de comunicación por parte de los intereses de un sector económico que explota el valle bajo la presión y el miedo en la sociedad.
EN LACIANA NO QUEREMOS EXPLOTACIONES A CIELO ABIERTO.
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Esta lista sirve para intercambiar información, noticias, convocatorias, materiales, preguntas y respuestas en todo lo relacionado con la defensa de la tierra, y para coordinar sus diversas luchas.

Si quieres participar más activamente en el proyecto, visita http://www.tomalatierra.org/participa, y si tienes alguna duda, escríbenos a info@tomalatierra.org

TOMA LA TIERRA | Defiéndela, cuídala
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