El avance del sistema capitalista, que alcanzó dimensiones sin
precedentes en las últimas dos décadas, está resultando de la misma
forma en una crisis sin precedentes. La crisis financiera, alimentaria,
energética y del medio ambiente son facetas de la crisis estructural del
capitalismo, que no tiene límites en su búsqueda de más beneficios. Y
que, al igual que otras crisis estructurales, golpean a los pueblos del
mundo y no a las élites y corporaciones.
En todos los continentes, hemos visto que incluso durante la crisis, el
capitalismo no ha reducido su impulso. La compra y el acaparamiento de
tierras por empresas extranjeras, el avance de la industria minera, las
tecnologías transgénicas, cada vez más presentes en el campo, los
agrocombustibles y los pesticidas se comercializan a gran escala. Por
último, la crisis del capitalismo no significa que el sistema retroceda.
Por el contrario, es precisamente entonces cuando se mueve con más
intensidad hacia adelante; las empresas aprovechan la crisis para
extender su dominio en los territorios que aún no han conquistado.
La Conferencia de Río +20 es un claro ejemplo. En lugar de reunir a los
gobiernos de todo el mundo para encontrar soluciones reales a la crisis
ambiental, el evento servirá para consolidar las falsas soluciones y la
apropiación de los territorios tradicionales de los pueblos y de las
campesinas y campesinos. En la Conferencia de las Naciones Unidas sólo
los intereses de las grandes corporaciones tendrán cabida.
Para resistir y desafiar a estos intereses, es esencial que los pueblos
del mundo continúen fortaleciendo su organización y luchas, alzar la voz
y mostrar que sólo la soberanía popular puede garantizar las soluciones
reales.
Por ello, desde La Vía Campesina, hacemos un llamamiento a nuestras
organizaciones miembro y aliados para organizar y articular luchas en
todo el mundo y durante todo el mes de junio. Dando énfasis al día 5,
día Mundial del Medio Ambiente, mostrando nuestra unidad y fuerza, para
enviar por adelantado desde todos los rincones del mundo un mensaje
contundente a los líderes que estarán en Río +20, del 20 al 22 de junio,
en Río de Janeiro, Brasil.
Cada lucha, cada resistencia, cada territorio recuperado por nosotros
debe ser la expresión de la unidad global contra el avance del sistema
capitalista sobre la naturaleza.
Paralelamente a la conferencia oficial, los pueblos del mundo estaremos
reunidos en la Cumbre de los Pueblos, en un proceso de construcción
colectiva y de movilización permanente. A lo largo de la semana, entre
los días 18 y 22 de junio, también será un periodo de movilización
global. Y nuestra tarea no es sólo en Río de Janeiro. Seguimos el camino
de las luchas de los países, y especialmente el 20 de junio, cuando
oficialmente se inicia la conferencia. Durante este período las luchas
en todos los continentes deben hacerse eco en Río de Janeiro y en el
mundo.
Invitamos a todas las organizaciones campesinas y sus aliadas y aliados a
organizar protestas y acciones en todo el mundo: marchas en la ciudad y
en el campo, ruedas de prensa, acciones de Reforma Agraria y tierra,
campañas de comunicación, programas de radio, movilizaciones contra las
empresas que explotan el medio ambiente, debates en las escuelas y
universidades, exhibición de películas temáticas y otras acciones
construidas colectivamente en sus países.
En el momento en que el capitalismo quiere globalizar aún más el
sistema, dominar nuestros territorios y explotar nuestra fuerza de
trabajo, debemos internacionalizar la lucha. Vamos a organizar, preparar
nuestras acciones, articular nuestras bases y nuestros aliados en esta
gran jornada de lucha contra el capitalismo. La fuerza en nuestro viaje
vendrá de nuestra capacidad para organizar y proporcionar la visibilidad
nacional e internacional.
Solicitamos que comuniquen las acciones en lvcweb@viacampesina.org
No a las falsas soluciones del capitalismo verde.
Agricultura campesina YA!
Globalicemos la Lucha, Globalicemos la Esperanza. www.ecoportal.net
La Via Campesina
Este sistema ya se utiliza en Castilla y León, donde el Grupo
de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA) ha
instalado estos nidos en zonas de Palencia, Valladolid y Zamora.
El estudio, en el que también han participado la Universidad de Valladolid, el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y la ong GREFA, ha llegado a la conclusión de que esta técnica podría ser la alternativa al uso actual de productos químicos para combatir a estos roedores.
Los investigadores han desarrollado un proyecto experimental para testar la eficacia del control biológico de plagas de topillo que se está desarrollando en Castilla y León.
Esta investigación, cuyos primeros resultados han sido publicados en la revista Pest Management Science, sugiere que la instalación de nidales artificiales para rapaces en ambientes muy deforestados como los medios agrícolas de Castilla y León, concretamente para el cernícalo vulgar y la lechuza común, incrementa notablemente la abundancia de ambas rapaces al facilitar zonas de nidificación y posaderos de caza.
La mayor presencia de estas aves, que tienen como presa principal en este ecosistema al topillo campesino, haría mermar la densidad de dicho roedor en los campos de cultivo cercanos a los nidos instalados.
Además, han indicado que la instalación de cajas-nido sobre postes puede favorecer la presencia de otras rapaces depredadoras de topillo que utilicen los nidos como perchas de caza.
Asimismo, el estudio concluye que la colocación de cajas-nido podría limitar las poblaciones de topillos, bien generando poblaciones no fluctuantes con densidades medias no dañinas para la agricultura, o bien limitando las densidades máximas de este roedor en la fase de crecimiento de la población, lo que podría reducir los daños causados a los cultivos.
En sistemas agrarios de otros países ya se había demostrado que el uso de cajas-nido para fomentar artificialmente la población de depredadores de roedores podía ser una alternativa factible, con similar eficacia pero menor coste económico y ambiental que los rodenticidas.
La plaga de topillos en Castilla y León de 2007 supuso la liberación de toneladas de rodenticidas químicos al medio ambiente, lo que supone un gran riesgo de afección a otras especies por intoxicación.
Desde entonces, han recordado desde el IREC, algunas comarcas de Palencia han utilizado este tipo de productos cada dos años como mecanismo de protección de cultivos frente a daños por topillos, algo que, han dicho, tiene un elevado coste económico y ambiental del control químico, lo que sugiere el desarrollo de nuevas alternativas. EFE
El estudio, en el que también han participado la Universidad de Valladolid, el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) y la ong GREFA, ha llegado a la conclusión de que esta técnica podría ser la alternativa al uso actual de productos químicos para combatir a estos roedores.
Los investigadores han desarrollado un proyecto experimental para testar la eficacia del control biológico de plagas de topillo que se está desarrollando en Castilla y León.
Esta investigación, cuyos primeros resultados han sido publicados en la revista Pest Management Science, sugiere que la instalación de nidales artificiales para rapaces en ambientes muy deforestados como los medios agrícolas de Castilla y León, concretamente para el cernícalo vulgar y la lechuza común, incrementa notablemente la abundancia de ambas rapaces al facilitar zonas de nidificación y posaderos de caza.
La mayor presencia de estas aves, que tienen como presa principal en este ecosistema al topillo campesino, haría mermar la densidad de dicho roedor en los campos de cultivo cercanos a los nidos instalados.
Además, han indicado que la instalación de cajas-nido sobre postes puede favorecer la presencia de otras rapaces depredadoras de topillo que utilicen los nidos como perchas de caza.
Asimismo, el estudio concluye que la colocación de cajas-nido podría limitar las poblaciones de topillos, bien generando poblaciones no fluctuantes con densidades medias no dañinas para la agricultura, o bien limitando las densidades máximas de este roedor en la fase de crecimiento de la población, lo que podría reducir los daños causados a los cultivos.
En sistemas agrarios de otros países ya se había demostrado que el uso de cajas-nido para fomentar artificialmente la población de depredadores de roedores podía ser una alternativa factible, con similar eficacia pero menor coste económico y ambiental que los rodenticidas.
La plaga de topillos en Castilla y León de 2007 supuso la liberación de toneladas de rodenticidas químicos al medio ambiente, lo que supone un gran riesgo de afección a otras especies por intoxicación.
Desde entonces, han recordado desde el IREC, algunas comarcas de Palencia han utilizado este tipo de productos cada dos años como mecanismo de protección de cultivos frente a daños por topillos, algo que, han dicho, tiene un elevado coste económico y ambiental del control químico, lo que sugiere el desarrollo de nuevas alternativas. EFE
En
dos décadas, cada día se ha perdido una superficie de nuestra costa
similar a ocho campos de fútbol. La Ley de Costas no debe ser reformada,
sino aplicarla correctamente ya que: