lunes, 29 de julio de 2013

El diseño de un huerto permacultural


huertopermacultura
Te preguntas: ¿Qué tengo que tener en cuenta al momento de comenzar con mi huerta?
En esta serie de artículos te propongo un acercamiento al mundo del diseño PERMACULTURAL de tu huerta, el imaginar lo que quieres tener  en ella, cómo plasmarlo en un papel y cuáles son los elementos y relaciones básicas que podrían formar parte de tu huerta.
Lo primero que uno hace al querer tener una huerta o lugar de experimentación de cultivos, ya sea en maceteros o en un terreno, es diseñar cómo será.
El Diseño de la Huerta
Podemos proyectar el comienzo y también podemos soñar cómo será en un futuro. Por supuesto habrá cambios en el camino, pero es bueno tener una proyección en mente, que nos ayudará a tomar las decisiones de qué hacer. Es como una casa, uno la proyecta, la diseña y luego en el camino existen muchos detalles que no pensamos o que queremos cambiar. Lo bueno de una huerta es que puede ser modificada si es necesario, aunque una vez hechas las camas es preferible no moverlas.
El diseño permacultural involucra una serie de observaciones, estrategias y soluciones prácticas para el desarrollo de una huerta ecológica u orgánica.
¿Dónde empezamos la huerta?
Primero tenemos que observar el lugar y buscar las mejores condiciones para su desarrollo, esto es:

trayectoria del sol en invierno y verano

1. Lo primero, el sol
Tenemos que saber los puntos cardinales, hacia donde está el norte, sur, este y oeste. De esta forma sabremos la trayectoria del sol en el cielo y podremos saber cuánta luz y calor nos proporcionará tanto en invierno como en verano. Las plantas necesitan de la luz y el calor del sol para sobrevivir, por lo que mientras más horas expuestas, mejor, sobre todo en invierno. (Claro que una huerta de verano expuesta muchas horas al día al sol, necesitará mas riego).
2. La Sombra
Observar la sombra que otros elementos proyectan sobre el espacio que queremos utilizar para la huerta, como árboles, muros, casa, edificios, etc…. Tenerlos en cuenta y si hay mucha sombra, colocar hortalizas que necesiten menos sol en esos lugares. Aquí tienes ejemplos.
3. Cercanía al hogar y accesibilidad
El huerto debe estar cerca en un lugar que siempre podamos ver o visitar fácilmente. La idea es que forme parte del jardín y esté dentro de nuestro recorrido diario, así podremos observar cómo está evolucionando todo y no nos perderemos nada. De pasadita podemos sacar los caracoles que encontremos para evitar que nos coman nuestras hortalizas, etc. Además es importante para que sea fácil la recolección de nuestras verduras y hortalizas.
4. Acceso al Agua
Otro factor primordial para la subsistencia de nuestras hortalizas es el agua. Mientras se mantenga húmedo, las plantas estarán felices. Lo importante del riego, es que si es abundante (mucha cantidad de una sola vez) no se realice tan seguido, porque puede haber pudrición, por lo que resulta más beneficioso si es un riego corto y más frecuente, lo que permite que la planta no sufra condiciones extremas y se mantenga en equilibrio. Sin embargo, eso depende del tiempo del horticultor, de la accesibilidad al agua, la época del año, el requerimiento de los cultivos, etc. Echa un vistazo por aquí para ver más.
5. El viento
También es importante, saber de dónde vienen los vientos predominantes. En la península ibérica hay multitud de variaciones de unas zonas a otras.  Por lo general las huertas y los invernaderos se orientan sentido sur, para que el viento pueda airear los pasillos, y también por un efecto de la exposición al sol. Sin embargo, es mejor acomodarse a las condiciones del lugar.
6. El suelo
Para tu asombro, la calidad del suelo no es un problema para la permacultura. Porque si la tierra no es tan propicia para el cultivo podemos arreglarla con el famoso y fabuloso compost. A medida que pasa el tiempo, el suelo de la huerta va tomando vida solito, nosotros sólo tenemos que ayudar a mantener esta biodiversidad latente.
¿Qué elementos principales debemos incluir en el diseño de nuestra huerta?
Además de las verduras que tendremos para deleitarnos, existen ciertos elementos y algunas técnicas que forman parte de una huerta ecológica u orgánica y que debemos tener en cuenta al momento de diseñar para incorporarlos al diseño;
  • Biodiversidad: Lo más importante para el desarrollo de la vida en nuestro huerto es la biodiversidad. Esto significa que exista diversidad de cultivos en lugar de un monocultivo (cultivo de una sola especie; por ejemplo, sólo tener tomates, etc.) sino, que tengamos una variedad de verduras, flores y hierbas medicinales que le den vida a la huerta. De esta forma ayudaremos a generar un sistema que se equilibrará por sí mismo, así como lo hace la naturaleza en un ambiente natural, donde cada especie cumple si función, por más pequeña y microscópica que sea, que ayuda al desarrollo íntegro del sistema.
  • Compostera: Es el lugar donde vertimos todos nuestros residuos orgánicos o desechos vegetales, ya sean de la cocina, de la huerta, del jardín, etc. Esta materia orgánica, a través de procesos de descomposición se convierte en compost, una tierra tremendamente nutritiva que se utiliza como abono para nuestras plantas.
    • Pila de compost: Cuando tenemos un jardín grande o tenemos un campo, podemos elaborar compost más rápido que en una compostera. Las pilas de compost son como un montón de materia orgánica, la clave es agregar material verde y seco, además de mantenerla húmeda y aireada. Por eso, tenemos que darlas vuelta cada cierto tiempo, esto  ayudará a que proliferen con mayor rapidez los organismos que ayudan al proceso de descomposición y se transforme en compost más rápidamente. Es muy interesante ver cómo dentro de las primeras semanas, ya no podemos diferenciar entre los materiales que introdujimos, es todo tierra, y sobre todo meter la mano en la pila y sentir el calor que genera, pero con cuidado, porque llega a subir hasta los 70 °C.
      • Lombriceras: es el criadero de lombrices californianas, unas lombrices rojas que ayudan al proceso de degradación de la materia orgánica ya que van comiéndola y posteriormente lo van expulsando. La cantidad que utilizamos para una planta es mínima porque es muy potente. Además las lombrices tienen la característica de ir haciendo cuevas subterráneas que ayudan en la oxigenación de la tierra lo cual hace que la descomposición de la materia orgánica sea con aire (con oxígeno ) y no se de la putrefacción.

    • Cama alta: Es el lugar donde crecerán nuestra verduras u hortalizas.  A diferencia de los cultivos en hilera y en zanja, las camas altas son unos verdaderos “colchones” para nuestros cultivos. Se aporca la tierra y la idea es que no se pisan nunca mas. El ancho de estos varía entre 1 metro y 1,20, debe permitir que se trabaje por ambos lados, y que la mano del horticultor llegue por ambos lados hasta el centro de la cama. El largo y la forma dependerá del espacio que tengamos y de nuestra imaginación.  Las camas altas permiten que la tierra esté suelta y no apretada, y así las raíces crezcan sin problemas. Además, no es necesario moverla o labrarla, sólo se hace una primera vez para armarla y luego lo importante es dejar sobre ella todas los residuos de aquellos vegetales que en ella han crecido. De esta forma estaremos generando un mantillo protector que aportará materia orgánica, ayudará a mantener la humedad y ayudará a la proliferación de vida en el suelo; lo cual es vital para un huerto feliz, a esto se le llama Técnica de Cero Labranza… La naturaleza hace lo suyo….
      Para quienes quieren cultivar grandes áreas, también es posible. Lo pude corroborar en el documental del jardín de Emilia, donde ella explica cómo ha cultivado una hectárea con esta técnica y los maravillosos resultados que ha obtenido.
      • Mulch: Es una capa protectora del suelo, que también se le llama acolchado. Es emular lo que la naturaleza hace solita en los bosques; las hojas de los arboles al caer van formando esta capa que cubre y protege el suelo de la erosión tanto del agua, el sol y los vientos y además alberga la vida de numerosos insectos, hongos y seres microscópicos. Se pone sobre nuestras camas, o lugar de cultivo. Los materiales pueden ser diversos, se usa mucho la paja, pueden ser hojas secas o cualquier material que se descomponga. También puede ser material verde, pero debemos tener cuidado, porque su descomposición produce mucho calor y puede quemar nuestras plantas. Es una gran solución para sobrellevar las sequías, puesto que ayuda muchísimo en la retención de la humedad y el riego disminuye considerablemente. Lo único malo del mulch es que en el se esconden caracoles y babosas, así que tenemos que estar pendientes.
      • Las hierbas medicinales y las flores: En un huerto siempre deben existir flores y hierbas medicinales. Ellas ayudan a que distintos animalitos polinizadores ronden por la huerta. Atraen a las abejas y colibríes y las que son muy fuertes como la ruda ayudan a espantar algunas plagas. Lo importante es que exista la biodiversidad, para que logremos emular un ambiente natural, y que encuentre un equilibrio por él mismo. Además generan ricos aromas, muchos los podemos usar en la cocina y de forma terapéutica o medicinal.

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